jueves, 15 de octubre de 2015

RETRETE DE MI INFANCIA



DIOS, DIOS, DIOS...
Esa era la única palabra que salía de mi boca, como una letanía susurrada, aspirada hacia dentro, mientras, rodilla en tierra, yo salía del barranco de la basura: Dios, Dios, Dios... Era verano, la hora de la siesta, y el apretón me hizo ir al retrete. El ejercicio en suspensión exigía toda la atención, y no importaba que se nos olvidase el papel, porque también lo sabíamos hacer de memoria.
Dios, Dios, Dios..., iba diciendo mientras me acercaba a la caldera del agua de donde bebían las mulas, quitándome la camisa para lavarla, y los pantalones, y los calzoncillos... No podía evitar sentir como un escozor cálido desde la nuca hasta la rabadilla.
Al principio me había apoyado bien, en el borde, pero se trataba de una hora soñolienta, se me entornaron los ojos, se elevaron las comisuras de los labios, y cuando me sentí volar, desperté en medio del vuelo, porque me estaba cayendo de espaldas sobre los frutos de mi relajación.
¿Por qué me acordaba de Dios en semejante trance? Imagino que por instinto, como contrapunto, aspirar a lo más alto, tras la caída en lo más bajo.

¿CÓMO DE VERDADERA ES TU ALEGRÍA?...



¿CÓMO DE VERDADERA ES TU ALEGRÍA?...

Seguramente que ya sabes que en el modo directo de la autorrelización, la persona únicamente se ama a sí misma y gira desesperada alrededor de su ombligo, agotando así sus energías. Todo en vano, pues por ese camino no podemos devenir realmente libres, porque con esa actitud no hacemos otra cosa que crisparnos cada vez más. Y la verdadera felicidad consiste, por el contrario, en estar sosegado, en saber desasirse. En no pretender alcanzar a ser algo, ni siquiera uno mismo, sino atreverse a permitir que todo sea y adquirir la capacidad de comprometerse con algo: "Tener un proyecto"...
...Sin embargo, la aislada exhortación al altruismo (o, dicho en lenguaje tradicional, al llamado "sacrificio") ha "corrompido" de manera duradera también el cristianismo y la moral cristiana, en especial cuando todo esto es aprovechado por gobernantes terrenos -ya espirituales, ya temporales- para establecer y consolidar su dominio. La entrega no es un fin en sí. El sacrificio por el sacrificio sólo favorece formas aberrantes -en apariencia cristianas- de sadismo y masoquismo y constituye, pues, un peligroso absurdo.
Cuando se presenta así, falta algo que para Jesús, pero también para Pablo y Juan, se halla inextricablemente vinculado con toda entrega: la alegría. En el dicho sobre cómo ganarse a sí mismo, Jesús no habla directamente de ello; no obstante, él no asume el papel de quien tiene poder para forzar el don. La alegría debe ser acentuada, como muy tarde, allí donde puede surgir la sospecha de exterioridad. Así, ya el judaísmo afirma que Dios sólo siente cariño por quien da con alegría. Y refunfuñar cuando se hace limosna, o sea, cuando se regala, es considerado delito.
Alegrarse de la alegría del beneficiado: únicamente eso hace humano el dar. Hasta entonces no se sustrae todo ello al masoquismo y deviene digno del ser humano; sólo así deja de constituir un consuelo ilimitado. Alegrándose de la alegría que causa, uno se ha ganado ya a sí mismo. La alegría que se experimenta al regalar compensa los dolores de parto del yo. No en vano, nos ganamos en la medida que nos desasimos de nosotros mismos, nos encontramos en la medida en que nos perdemos. Somos felices en cuanto hacemos felices a los demás y nos alegramos del reflejo. Saber que uno hace felices a los demás: en eso consiste la felicidad. De ahí que la alegría sea el único y verdadero sentido de todo proyecto humano, de toda vida individual. (KB;J. & Cía.)

lunes, 12 de octubre de 2015

LA MULA "SIN-NOMBRE" (COLECCIÓN: LCDMV.- LA CASA DE MI VIDA)



GÉNESIS
...Yo fui el navegante
sobre los rayos del sol
entre nubes y árboles,
acequias y lagunas...
sin castillos,
ni templos...
            ...sólo vientos, vientos, vientos.../.

LOS TRABAJOS Y LOS DÍAS



LOS TRABAJOS Y LOS DÍAS
...Huevos fritos con chorizo
en el almuerzo, sobre las diez,
mientras llenábamos a capachos
de paja el pajar,
porque también podía llenarse de melones,
de tomate embotellado, de jabón...
Era verano, hacía calor,
picaba...
...y la felicidad era mojar pan.
Yo aún ni tan siquiera sabía,
tan feliz,
            que éramos pobres.../.

CASA MANCHEGA



CASA MANCHEGA
En el corral,
junto al barranco de la basura,
(al que los finos llaman "pozo negro")
el paraíso era el gallinero
sobre la gorrinera,
en el rincón del corral,
con su pequeña puerta,
ventana más bien...
...por la que sólo yo podía entrar
a recoger los huevos
en el nido del rincón...
Con mucho tacto, despacio,
una rodilla, una mano,
evitando las firmas de las gallinas...
...El saltador de rincones,
...siempre los últimos rincones...
Quizá venga de ahí
mi sed de profundidad...
            ...metafísica de los huevos.../.